Mi lectura de Platón, en el sentido en que hoy la hay, empezó con el libro Ser y diálogo (1996). Lo que yo mismo había escrito de Platón en etapas anteriores es, si se quiere, más literalmente "heideggeriano", aunque (o quizá precisamente porque) todavía no hace uso de posibilidades en las que sólo se pudo entrar habiendo pasado por Heidegger, pero de las que Heidegger no hace uso. (El texto mío sobre Platón que aparece en la "Historia de la filosofía I" publicada en 1994 -que es la que se sigue publicando hoy, aunque con fecha de impresión posterior, y que en cuanto a redacción es de 1992- es un intermedio o híbrido o mezcla del momento anterior y el posterior). / Incluso en fecha posterior a Ser y diálogo hay una especie de nuevo vuelco, o quizá más bien una radicalización de aquel mismo, en términos de los que se levanta resumida acta en el prólogo de El saber de la comedia y que se exponen en este mismo libro y en El decir griego y Muestras de Platón; términos en virtud de los cuales el diálogo de Platón (en el que la problemática de fondo y la forma de diálogo habían sido identificadas la una con la otra ya desde Ser y diálogo) está en secuencia ya no con una precedente "filosofía" (la cual es un constructo retrospectivo producido desde cierta recepción de Platón), sino con una serie cuyos momentos suelen designarse con nombres de lo que se llama "géneros poéticos". Para llegar a esto ha sido importante el que en El saber de la comedia se interpretase la comedia ática "antigua" en modo tal que ella estableciese el puente entre la tríada básica de los "géneros" (épos-mélos-tragedia) y el diálogo.
Lo que visto desde hoy puede llamarse mi lectura de Kant empezó a estar presente con el libro De Kant a Hölderlin (Visor,1992), si bien es cierto que este libro requiere Releer a Kant y Desconocida raíz común. La incorporación de esa lectura al capítulo correspondiente de la "Historia de la filosofía II" publicada en 1994 (que sigue siendo la que está hoy en el mercado, aunque con fecha de impresión posterior, y cuya redacción se cerró en 1992) es ciertamente más completa que la incorporación de una nueva lectura de Platón comentada en el bloque anterior. Es incluso esa incorporación lo que da sentido a los todavía más nuevos capítulos sobre Fichte y Schelling. A Hegel sólo muy parcialmente se pudo entonces llegar, porque había unos plazos para entregar la redacción nueva. Pero, independientemente de una u otra publicación o fecha, la nueva lectura de Kant iba a resultar fructífera incluso mucho más allá; véase, por ejemplo, Hobbes-Kant-Marx en relación con Hegel en El concepto de lo civil (2008).
Las claves para leer mi libro de 1983 La filosofía de 'El capital' están en mi libro de 2008 El concepto de lo civil. Mantengo, del libro de 1983, todas las interpretaciones que conciernen a la estructura argumentativa de "El capital", incluso aquellas que asignan un determinado papel a desarrollos determinados. Lo que en este aspecto hago en el libro de 2008 es exponer de una manera más precisa el núcleo, que es la interpretación sobre el sentido general de la teoría del valor y el alcance de la misma. Por otra parte, si en 1983 la ubicación de ese complejo teórico en la historia de la filosofía se apoyaba en la conexión Hegel-Nietzsche, ahora (2008) esa referencia sigue siendo válida (quizá incluso se la formula mejor), pero hay otra que se considera como de un nivel más profundo, a saber, la polémica resultante de las interpretaciones que en libros míos posteriores a 1990 hay acerca del núcleo del Idealismo, interpretaciones que se tradujeron en cierta discusión sobre la (negación-de-la-)negación; esta polémica es empleada y citada en El concepto de lo civil.
Mi interpretación de Leibniz se produjo desde el comienzo en oposición (que se mantiene hoy) a las de Couturat y Russell, en particular por rechazar yo la interpretación de A est A y de inesse en la línea de los "juicios analíticos" kantianos. Ahora bien, hasta cerca de 1990, esta oposición me había acercado a la interpretación de Cassirer, que desde 1990 también rechazo. El punto de inflexión es mi libro Cálculo y ser (1991). La novedad llegó justo a tiempo para ser incorporada a la versión de "Historia de la filosofía" publicada en 1994 (que es la última que hay, cf. el primer y segundo bloques de esta misma página). Posteriormente este viraje en Leibniz tuvo un desarrollo que, con vuelta sobre Leibniz mismo, afectó también a Hume y Spinoza y que ya no llegó a tener (o apenas) reflejo en la citada versión de "Historia de la filosofía", aunque sí, por lo que se refiere a Hume, en Pasión tranquila (2009).